Cómo una pregunta simple de un cliente — "¿cómo sé que mi gente está filtrando el aceite?" — se convirtió en un sistema que hoy vigila más de 40 freidoras Broaster Company en puntos de venta de Santander, y le escribe un informe a la dirección todas las noches.
Una cadena regional de restaurantes con freidoras a presión Broaster Company tenía un problema que conoce cualquiera que opere varias sedes: el filtrado del aceite dependía de que cada operario lo hiciera, en cada turno, en cada máquina. Las planillas decían una cosa y el estado del aceite decía otra. El aceite se degradaba antes de tiempo, la calidad del producto variaba entre sedes, y un supervisor no puede estar en nueve sitios a la vez.
La pregunta del cliente fue directa: "¿cómo sé que están filtrando?" Y la respuesta honesta era que, con planillas de papel, no se puede saber. Había que medir la máquina, no preguntarle al operario.
Empezamos con sensores en una sede piloto y crecimos hasta la flota completa. En el camino, la operación real nos enseñó todo lo que un sistema de estos tiene que aguantar.
Instalamos un sensor en el circuito de la bomba de filtrado de cada freidora. Cada ciclo real queda detectado por su firma de consumo eléctrico: cuándo empezó, cuánto duró, y si fue un filtrado normal o un tratamiento profundo del aceite. Imposible de maquillar en una planilla.
Las primeras versiones alertaban de más: máquinas apagadas que "no filtraban", cierres de turno que parecían fallas. Refinamos las reglas con miles de ciclos reales — ventanas de gracia, detección de máquina apagada — hasta eliminar el 86% de las alertas que llegaban obsoletas. Una alerta de Goldcas hoy significa algo.
¿Corte de energía en pleno filtrado? El sistema recupera el ciclo sin falsa alarma. ¿La bomba se atasca? Se detecta por su firma de corriente el mismo día. ¿Hay que mejorar el software de los sensores? Se actualiza por aire a las 30+ máquinas, sin visitar una sola sede y con vuelta atrás segura.
Los datos sin lectura no sirven. Cada noche, un motor de IA revisa más de 40 freidoras y escribe el informe que un analista humano tardaría horas en armar: quién filtró y cuántas veces, quién no, qué máquina se comportó raro, ranking por sede.
Más de 40 freidoras Broaster Company en 9 puntos de venta, cada ciclo de filtrado detectado y guardado, todos los días desde hace más de un año.
La sede que lleva demasiado sin filtrar recibe su alerta en minutos — y la dirección se entera sin llamar a nadie.
El resumen de IA llega por correo antes de la reunión de la mañana, con lo importante primero.
Nadie llena nada. La máquina se mide sola y el informe se escribe solo.
Cuéntanos cuántas máquinas y dónde. Diseñamos la solución sobre tu operación real — como lo hicimos con esta.
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